Orígenes y Fundación
La Casa de la Cultura de Salamina fue creada el 14 de febrero de 1972 mediante la Resolución N° 1536, con el objetivo de fortalecer el desarrollo cultural del municipio y posicionarlo en el ámbito regional y nacional. Su primera estructura organizativa estuvo conformada por la Junta de Amigos de la Cultura, quienes impulsaron su creación bajo el nombre de Agripina Montes del Valle, en honor a la escritora y poeta salamineña, destacada por su valiosa contribución a la literatura colombiana.
Inicialmente, la Casa de la Cultura funcionó en la esquina de la Carrera 8 con Calle 4. Sin embargo, en 1992 se trasladó a su ubicación actual en la Carrera 6 con Calle 6 esquina, en una edificación emblemática del Centro Histórico de Salamina. Esta construcción, que desde 2005 es reconocida como Bien de Interés Cultural de la Nación, es un símbolo del patrimonio arquitectónico y cultural del municipio.
A partir de su traslado en 1992, la institución recibió el nombre de Casa de la Cultura Rodrigo Jiménez Mejía, en honor al célebre historiador, filósofo y abogado salamineño, quien dedicó su vida al estudio y divulgación de la historia regional y nacional.

Arquitectura y Valor Patrimonial
La actual sede de la Casa de la Cultura perteneció originalmente a la familia Álzate López, cuyo patriarca, Silverio Álzate, desempeñó un papel destacado en la vida social de Salamina. La edificación es un claro ejemplo de la arquitectura tradicional de la Colonización Antioqueña, construida con técnicas de tapia pisada y bahareque, materiales que han permitido su conservación a lo largo de los años.
Uno de los aspectos más fascinantes de la edificación es su ornamentación. En su interior, se pueden apreciar exquisitas tallas en madera y calados realizados por Eliseo Tangarife, uno de los más importantes artesanos de la época. Su patio central, con una forma circular, representa el sol del mediodía y fue elaborado con la técnica de «crocalia», consistente en la disposición minuciosa de pequeñas piedras para formar patrones artísticos.
Esta casa no solo destaca por su valor arquitectónico, sino también por su influencia antioqueña, en la que el manejo del espacio, la luz y la ventilación crean un ambiente de armonía y confort.
Colecciones y Patrimonio Cultural
La Casa de la Cultura alberga una riqueza patrimonial invaluable, distribuida en diversas salas de exhibición:
• Sala de pergaminos: Documentos históricos que narran la evolución cultural y social de Salamina.
• Colección fotográfica: Un archivo visual único compuesto por imágenes antiguas, resultado de un Concurso Nacional realizado en 1981, que captura la esencia de la vida cotidiana en distintas épocas.
• Pinacoteca: Una galería de arte con obras de diversos artistas locales y nacionales que enriquece el panorama cultural del municipio.
• Exposición arqueológica: Muestra diversas manifestaciones artesanales de las comunidades indígenas que habitaron la región, preservando así la memoria ancestral.
• Antigüedades y objetos históricos: Un conjunto de elementos representativos de las costumbres y prácticas cotidianas de los antepasados salamineños, que permiten a los visitantes conectar con la historia y las tradiciones del municipio.

Reconocimientos y Proyección Cultural
El compromiso de la Casa de la Cultura con la preservación y promoción del patrimonio ha sido ampliamente reconocido. En 2008, la institución recibió el Premio Nacional a Casas de la Cultura Municipales – Región Andina, otorgado por el Ministerio de Cultura bajo la administración de la Fundación Calicanto ONG. Este galardón destacó su labor en la conservación de bienes culturales y su impacto en la comunidad.
Actualmente, la Casa de la Cultura “Rodrigo Jiménez Mejía” ofrece una variada programación de actividades dirigidas a fortalecer la identidad cultural de Salamina. Entre sus principales iniciativas se encuentran:
1. Caminatas Patrimoniales
Estos recorridos guiados permiten a los visitantes conocer la historia del municipio a través de su arquitectura, monumentos y relatos que forman parte del legado de Salamina. Son organizados en alianza con diversas entidades locales y han sido fundamentales en la difusión del valor patrimonial del municipio.
2. Formación Artística y Cultural
La Casa de la Cultura lidera programas de educación artística dirigidos a niños, jóvenes y adultos. Se ofrecen talleres de música, danza, literatura, teatro y artes plásticas, con el propósito de fomentar el desarrollo creativo y la participación ciudadana en la vida cultural del municipio.
3. Eventos y Encuentros Culturales
El espacio se ha consolidado como un epicentro cultural en el que se realizan periódicamente exposiciones artísticas, ferias artesanales y gastronómicas, conversatorios, conferencias y lanzamientos de libros. Estas actividades buscan fortalecer el vínculo entre la comunidad y sus tradiciones, promoviendo el reconocimiento del talento local.


Visión a Futuro: Hacia los 200 Años de Salamina
Con miras al bicentenario de la fundación de Salamina, la Casa de la Cultura proyecta fortalecer su autonomía institucional para gestionar recursos públicos y privados que permitan ampliar su impacto cultural y social. Entre sus objetivos a corto y mediano plazo se encuentran:
• Fortalecer alianzas con instituciones académicas y culturales para la realización de investigaciones sobre la historia y el patrimonio del municipio.
• Ampliar la oferta de formación artística con programas innovadores que respondan a las necesidades y talentos de la comunidad.
• Impulsar estrategias de turismo cultural que atraigan a visitantes nacionales e internacionales interesados en la riqueza histórica y arquitectónica de Salamina.
• Promover la digitalización del archivo patrimonial con el fin de preservar y difundir la memoria cultural a través de plataformas virtuales accesibles a todo el público.
La Casa de la Cultura de Salamina es un testimonio vivo de la riqueza histórica, arquitectónica y artística del municipio. Su labor en la preservación del patrimonio y su constante impulso a las expresiones culturales han consolidado a Salamina como un referente cultural en la región. Con una mirada hacia el futuro, la institución continúa evolucionando para seguir iluminando la historia y el arte de la «Ciudad Luz de Colombia».

